Qué y cómo BDSM

bdsm

Seguro que has visto en algún que otro sitio las siglas BDSM. Pues bien, estas significan: Bondage, Disciplina, Sadismo, y Masoquismo.

Estas consisten en prácticas sexuales, las cuáles algunas (por no decir todas), tienen algún que otro fetiche y parafilia que les excita y les produce placer en las relaciones más íntimas entre personas, o individualmente.

A continuación os explicamos en qué consiste cada una de las siglas y sepas de qué va cada cosa, puesto que muchas veces tendemos a confundirlas.

¡Empezamos!

Bondage

El bondage es una práctica sexual centrada en la inmovilización del cuerpo bien sea atada o amordazada. Además esta inmovilización puede ser total o parcial.

El uso de cuerdas, esposas, telas, cadenas o cualquier otro elemento que sirva para inmovilizar a la otra persona, son los principales objetivos, y el fin del fetiche por ser atado o el de atar a otra persona.

Esta praxis sexual suele vincularse  a preliminares frente a una relación sexual, o la base de una de ellas.

Dominación

Esta se centra en los comportamientos y costumbres sexyales centradas en el consenso entre ambas partes drente al dominio de una persona sobre otro.

En esta práctica, en este contacto físico no es necesario, puesto que se puede llevar a cabo a distancia, o de tal manera con sexo a distancia.

Hay que dejar muy claro que este tipo de práctica sexual debe de contener códigos y palabras de seguridad para asegurar la integridad de ambas partes, sobre todo, a aquellos que es dominado.

 

Sadismo

Procedente del escritor y filósofo Sade, el sadismo alude a la obtención del placer a través de infundir dolor a otra persona.  Aunque este tipo de práctica no siempre tiene un talante sexual, se incluye en las siglas BDSM.

Cuando tiene un carácter sexual, el Sadismo es una parafilia que se centra en lo comentado, en la excitación y placer por realizar daño a otra persona mediante humillaciones, castigos o fustigaciones.

Al igual que en la dominación, esta praxis debe de ser de mutuo acuerdo, y deben de existir códigos de seguridad.

Masoquismo

El  masoquismo es el antónimo del sadismo, pero no se puede concebir uno sin el otro. Por lo contrario, el Masoquismo se centra en la excitación y placer al sentir daño proferido por otra persona  a uno mismo.

En esta práctica también debe de haber una palabra de seguridad y acuerdo entre ambas partes, para garantizar el bienestar.