Cosas que debes saber antes de tener sexo en la playa

La playa es súper romántica. Las olas se estrellan, la luna se levanta, el océano o el lago se extiende hacia lo que parece infinito…. Es suficiente soñar con escenas de sexo suavemente iluminadas y tiernos besos. Sin embargo, si has tenido relaciones sexuales, entonces sabes que el sexo es mucho más que besos tiernos y que las cosas pueden ponerse, bueno, un poco más duras y revoltosas cuando están ocurriendo.

 

La vida no es una película y el sexo en la playa está sobrevalorado por culpa de la televisión y el cine. Hemos hablado con profesionales del sector de esta casa putas sabadell, que alguna vez han tenido que satisfacer a algún cliente en la Barceloneta, y nos han dado algunas recomendaciones para tener sexo en la playa.

 

Encontrarás arena donde nunca antes habías imaginado

 

Como en tu vagina o en tu ano. ¿Sabes cuándo regresas de la playa que estás un poco crujiente por los granos de arena que se quedan por el cuerpo? Bueno, súmale a todo ello líquidos pegajosos y fluidos corporales… ¡la arena va a tardar en irse!  

 

Lleva una manta

 

Las mantas definitivamente pueden ayudar con los problemas de arena en lugares innombrables antes mencionados. La arena es demasiado molesta y asquerosa. A menos que estés haciendo cosas que pueden hacerse mientras uno de vosotros está de pie (como sexo oral), una manta es imprescindible.

 

Aunque no puedas verlos, siempre hay bichos

 

Es normal, estás en un ecosistema natural. Pulgas de arena, cangrejos, peces extraños si estás en la orilla o en el agua… La playa está llena de pequeños animales que o bien estarán enfadados porque les estáis avasallando su hábitat o bien bastante alegres de descubrir tanta piel para que puedan comer.

 

Probablemente sea ilegal

 

A menos que estés en tu propia playa privada, es ilegal tener relaciones sexuales en público. Y sí, sigue siendo público si lo haces por la noche. Entonces, si vas a hacerlo en la playa, busca un lugar remoto o escondido detrás de algunas dunas si no quieres ser interrumpido por la policía o, lo que es peor, terminar en la cárcel.

 

¡Cuidado con las olas!

Si estás en el océano, entonces es mejor que vigiles la altura de la marea. Nada baja la temperatura más rápido que un chorro de agua salada y fría sobre ti. Hay que tener especial cuidado porque, de noche, no percibimos bien la profundidad del mar y puede jugarnos una mala pasada que termine radicalmente con la excitación del momento.